Matrimonio: ¿gatos en una misma bolsa?

Archive for the ‘III.1 – Aceptar al otro’ Category

Los matrimonios que han alcanzado una madurez emocional han desarrollado la habilidad de pasar por alto las debilidades del otro.

No fundamentan su relación en ideales sino en la aceptación de la realidad: la imperfección del otro, sus cambios de humor y de ánimo, la posibilidad que pase momentos dificiles donde me necesita más de lo que me puede dar.

Es desarrollar una mirada madura sobre el otro, exenta de pretensiones y de expectativas desmedidas.

Una mirada que puede valorar la realidad de lo que hoy es, de lo que puede hacer.

Aceptar no es lo mismo que tolerar o resignarse. Es simplemente ver algo como es y decir: ” Así es”.

Es apuntar una realidad mejor, es trabajar por esa realidad mejor, pero sin negar la realidad presente.

Sólo se puede ayudar a cambiar aquello que primero se acepta como es.

El no aceptar produce dolor y es un esfuerzo inútil.

A través del no aceptar al otro estamos tratando de controlarle.

Nuestros “tendría” , “debería” y nuestras exigencias pretenden modificarlo.

1.1 ACEPTAR AL OTRO NO ES PROCESO NATURAL

Estamos hablando de aceptar como un sobreponerse a sus imperfecciones no tiene nada que ver con la resignación o la tolerancia, es parte de un proceso saludable hacia una mayor plenitud.

No es un proceso natural, es un proceso que es fruto del amor y del renunciamiento.

Antes de la aceptación hay un trabajo de duelo.

Es un duelo porque es un proceso muy parecido a la muerte de un ser querido.

Es aceptar la pérdida de una situación ideal para aceptar una situación real.

Al aceptar, uno se pone en paz con la realidad.

Ya no pretende que sea otra, el dolor, el enojo ha cedido.

1.2 ACEPTAR AL OTRO ES FRUTO DE ACEPTARSE A UNO MISMO

Dios nos diseñó de una manera determinada.

Salmo 139:13 Desde el vientre de tu madre yo te diseñé

Para Dios somos valiosos

Somos escogidos y elegidos como alguien precioso para Dios.

El nos ama y acepta tal como somos, con nuestras virtudes y defectos

Efesios 1:5-6 Somos aceptos en el Amado

No podemos amar a los demás si no empezamos por nosotros mismos.

Mateo19:19 Amarás a tu prójimo como a ti mismo

1.3 ESTOY APRENDIENDO A AMAR (autor anónimo)

Estoy aprendiendo a amar. Estoy aprendiendo a aceptar a las personas, aun cuando ellas me decepcionan, cuando huyen del ideal que tengo para ellas, cuando me hieren con palabras ásperas o acciones impensadas. Es difícil aceptar las personas como ellas son, sin que sean como deseamos que ellas sean.Es difícil, muy difícil, pero estoy aprendiendo.

Estoy aprendiendo a amar. Estoy aprendiendo a escuchar. Escuchar con los ojos y oídos. A escuchar con el alma y con todos los sentidos. Escuchar lo que dice el corazón, lo que dicen los hombros caídos, los ojos, las manos inquietas. Escuchar el mensaje que se esconde por entre las palabras vanas, superficiales. Descubrir la angustia disfrazada. La inseguridad mascarada, la soledad encubierta. Penetrar la sonrisa fingida, la alegría simulada, la vanagloria exagerada. Descubrir el dolor de cada corazón.

Poco a poco, estoy aprendiendo a amar. Estoy aprendiendo a perdonar. Pues el amor perdona, quita los rencores, y cura las heridas que la incomprensión e insensibilidad lo lastimaron. El amor no alimenta resentimientos con pensamientos dolorosos. No cultiva ofensas con lástimas y auto conmiseración. El amor perdona, olvida, extingue todos los esquicios de dolor en el corazón. Poco a poco… Estoy aprendiendo a perdonar. Estoy aprendiendo a descubrir el valor que se encuentra dentro de cada vida, de todas las vidas. Valor soterrado por el rechazo, por la falta de comprensión.

Cariño y aceptación, por las experiencias desagradables vividas a lo largo de los años.

Estoy aprendiendo a ver, en las personas su alma, y las posibilidades que Dios les dio.

Poco a poco estoy aprendiendo, ¡Pero cómo es de lento el aprendizaje!, ¡Cómo es difícil amar, amar como Cristo amó! Todavía, tropezando, errando, estoy aprendiendo… Aprendiendo a no ver solamente…mis propios dolores, mis intereses, mi ambición, mi orgullo, cuando estos impiden el bienestar y la felicidad de alguien!…

¡Qué difícil es aprender a amar, pero estoy aprendiendo!

 


Suscribirse a las actualizaciones

Visitas al Blog

  • 22,381

Mi página en Facebook

En twitter

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.